
Con esta preciosa y primera luna de primavera hace ya 2 años que pusimos unos ojitos rasgados en tu carita preciosa.
24 lunas deseando que este sueño se haga realidad.
Más de 700 días sin dejar de pensar en ti, sin dejar de imaginarme como sería nuestra vida contigo.
Más de 8.700 horas que te esperamos en casa, que juegues en la habitación que lleva tantos años vacía.
1.051.200 minutos esperando que este "embarazo", que ya se hace interminable, llegue a su fin.
Y millones de segundos en los que he seguido intentando construirme mi propia vida. La vida que quiero para mi y a la que estoy deseando que llegues algún día. Son los segundos en los que he aprendido muchas cosas de los hijos, de las personas que ya los tienen, y otras que me ayudarán a ser mejor persona y mejor mamá para ti.

No quiero que estas palabras transmitan desesperación, ni tristeza, sino alegría de pensar que ya nos queda menos para abrazarte. Solo imaginarnos el momento en que podamos abrazarte, se nos llena el corazón de fuerza para esperar todo lo que la vida tenga reservado para nosotros.
Todos los que habéis pasado por este largo camino lo afirmáis: que toda espera por dura que sea, bien merece la pena. Pues si es así, TE ESPERAREMOS TODO EL TIEMPO QUE HAGA FALTA.
TE QUEREMOS DONDE QUIERA QUE TE ENCUENTRES.
"Un niño que está por llegar es la eterna felicidad del alma".
