
Una cuestión que me he planteado muchas veces es si la maternidad supone dar respuesta a un instinto natural o a una educación social y cultural que llevamos años y años recibiendo las mujeres. No sé si cuando sea madre encontraré respuesta a esta cuestión, pero por ahora me gustaría madurar esos motivos que nos llevan a las mujeres a ser madres para así intentar plantearme cambiar algunas cosas que no me gustan.
Siempre he intentado separar los verdaderos motivos de la maternidad de convencionalismos sociales y me alegro que la vida me haya obligado a plantearme esta cuestión, porque ello supone en mi una decisión más madurada y responsable para ser madre. Lo que está claro es que me he sentido más libre para tomar esta decisión, que cuando lo hice para ser madre biológica.
Para ilustrar un poco esto que digo os pego un articulo muy interesante que he encontrado sobre este tema.
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http://obrasocial.lacaixa.es/StaticFiles/StaticFiles/3f95b8350ccef010VgnVCM1000000e8cf10aRCRD/es/es04_c5_esp.pdfLas mujeres tienen arraigada dentro de ellas la idea de disponibilidad
hacia sus hijos, tienen un sentido innato de la dependencia que sus hijos tienen
de ellas y, espontáneamente, tienden a ocuparse de ellos, a satisfacer sus
necesidades, a conocer esas necesidades y a atenderlas. Esas características
de sensibilidad y disponibilidad con respecto a los hijos configuran el concepto
de la maternidad. Y es una creencia muy extendida el que las mujeres
son madres no sólo porque son las que dan a luz a los hijos sino porque son
más capaces de entenderlos, de escucharles y de conocer sus necesidades.
El ejercicio de la maternidad es dar respuesta a esas necesidades básicas,
es atender a esas demandas que conocen espontáneamente. Y, precisamente,
el hecho de sentirse necesitadas puede darles un sentido vital, puede responder
a la pregunta: ¿Quién me necesita? De alguna manera ser madres es el
único vínculo duradero al que tienen acceso voluntario. Como explica Richard
Sennet en La corrosión del carácter, en el capitalismo actual los lazos y compromisos
a largo plazo van erosionándose, de modo que los hijos pueden ofrecer
un ancla emocional frente a las mareas del cambio (Sennet, 2000).
El empleo, la pareja, la familia extensa y las relaciones locales son
mucho más inestables que en el pasado, sin embargo las madres siguen siendo
madres para siempre. Además de suponer una ancla emocional, los hijos
son una faceta de la vida muy distinta a la laboral o incluso a la pareja.
Mientras que lo demás puede presentar limitaciones a las señales de afecto y
otros peligros, los hijos son personas a las que se puede amar incondicionalmente
y sin reparos. Otros análisis de las relaciones de maternidad coinciden
en la importancia del altruismo y de la vinculación afectiva para toda la vida
como las características que las distinguen de cualquier otro tipo de amor o
afecto. «Los hijos proveen a las madres de un contexto en el que es posible e
incluso esencial mostrar afecto y compromiso […] Puede que haya pocas
otras oportunidades para los adultos en expresar su lado cálido, cuidador y
altruista» (Phoenix et al., 1991, pág. 56).
Hace siglos que ha existido la creencia social que la mujer nace para ser madre, para tener y criar a los hijos y esa losa es dificil quitársela de encima, y ya no se trata de feminismo, sino de libertad de elección. Hoy la mujer es más libre a la hora de elegir ser madre o no, siempre con las limitaciones que les pone la propia biología, pero sigue estando muy influenciada por la sociedad.
Como decia antes, a mi la vida me cerró el camino de la biología para ser madre, y la sociedad ya no me "empujaba" a serlo. En cierto sentido, tenía una buena excusa. Pero son esos motivos de los que habla el artículo los que me han llevado a querer ser madre: a la necesidad de entrega, a ese altruismo de darlo todo, a crear ese vinculo con una personita que sea irrompible y para toda la vida y a sentirme necesitada. Creo que son sentimientos que solo te los puede dar una hijo. Entonces ¿donde colocariamos estos motivos, en biologia, por ser inherentes a mi condición de mujer?; ¿o a la educación social, porque me han educado para proteger y cuidar a los hijos?. ¿Por que los hombres no tienen esa necesidad de entrega tan fuerte con sus hijos?. ¿Que pensais vosotros?.
Bueno ya sé que es muy dificil distinguir una cosa de otra, pero me encantaria saber vuestra opinión.
