
Sí, una nueva esperanza llamada Vietnam ha llamado a nuestros corazones. Cuando casi la habiamos perdido por completo, la vida nos puso 2 personas maravillosas en nuestro camino para renovar nuestra ilusión de ser padres, Laura y Fernando.
Ya sabeis que me costó aceptar que China por ahora no me hiciera madre. Ese sueño seguirá en mi corazón y Dios dirá lo que tenga que pasar, pero ahora mismo es tan lejano que la vida nos invita a abrir otro camino que esperamos que sea mucho más corto. Senti mucha angustia cuando mi cabeza me decia que tenia que abrir otra via, cuando mi corazón, que tanto habia soñado con esos ojitos chinos, se negaba con todas sus fuerzas. Me sentia que estaba decepcionando a alguien que tal vez ni siquiera habia nacido. Es que es tan dificil de explicar como quieres tanto a una personita que a lo mejor nunca llegará a mi vida, que solo vosotros que compartis esta camino de rosas y espinas, podeis entenderme.
Este sueño de ser madre ahora mismo mueve mi vida. No hay dia que me imagine como será mi vida cuando tenga mi hijo a mi lado. Seguiré luchando por ello, porque tambien en esa lucha me estoy haciendo mejor persona y porque, como dice mi querida Laura, sentimos como cada vez se nos hace más grande el corazón.
Ahora mi sueño tambien se llama Vietnam, ese pais luchador que tan cerquita está de la que sigue estando tan dentro de mi, China. Como en mi corazón, ambos van juntos, uno al ladito del otro. Tal vez como único pais que nunca ha sido derrotado, quiero sentir que me está enviando ese mensaje: nunca te rindas si la causa es justa. Y nunca me rendiré porque la causa bien lo merece.
Bueno con esto solo queria mostrar mi agradecimiento a las personas que nos abrieron la puerta de la esperanza y a la vida en general, por ser tan generosa conmigo. Hoy siento que ya no lloro porque no veo el sol, solo quiero ver las estrellas.
"BUEN TIEMPO"
Todo cambia, es la ley, gira y gira la rueda
de la naturaleza: tras la lluvia el buen tiempo
siempre llega. En un instante, el mundo se despoja
de sus ropas mojadas, y en diez mil li a la redonda
sus tapices brillantes el paisaje despliega. Al tierno
sol, por la brisa ligera acariciada
se abre una flor y cándida sonríe. Allá arriba,
en las ramas más altas, por la lluvia lavadas,
armonizan en coro los pájaros sus cantos.
Llena los corazones la alegría, todo siente el renuevo.
La amargura vencida, deja su sitio al júbilo.
Es la vida.
Poemas desde la prisión.Ho Chi Minh
