Erase una vez una mujer que deseaba mucho mucho ser mamá y que para conseguir su sueño emprendió el camino del corazón, en el que en vez de crecerte la barriguita te crecen el corazón y el alma, y que empiezas sin saber cuando acabará ni en cuantos senderos se dividirá.
Ese camino del corazón esta lleno de rosas y espinas, pero sobre todo de personas hermosas, de personas con la que te hermanas para siempre, de personas que saben entender tu dolor, comprender tu alegria, porque simplemente han caminado por él. Personas que saben lo que es amar más allá de la sangre, más allá del parentesco, personas generosas de corazon y de sentimientos. Gracias a todas ellas, hoy estoy casi rozando mi sueño de ser mamá, sin haber desfallecido en el intento.
Este sueño forma parte de mi vida, de mi piel, de mi sentir, de mi fuerza de vivir hasta donde casi alcanza mi memoria.
Hoy nuestra hija Nhung nos espera en Vietnam a que podamos ir a recogerla y abrazarla para siempre. Aun me parece un sueño, pero sus ojitos que nos miran todo el dia desde esa fotografia nos dice que es una maravillosa realidad.
Es muy dificil describir todo lo que he sentido desde que nos comunicaron la buena nueva. Son increibles los sentimientos y las ilusiones que llevo tanto tiempo retenidas y que hoy salen a cada momento. Siento una ternura que hace daño en el pecho. Cuando llevaba 2 horas mirando su foto ya la amaba con toda mi alma, porque ya la amaba muchos años antes, hoy simplemente amo algo real, a mi hija, que ya tiene ojitos, boquita, manitas y un nombre precioso con muchos significados. Significa terciopelo, o una variedad de la flor rosa, o una vida llena de prosperidad y bondad. Me imagino ya su piel, suave como el terciopelo, su olor a rosa y su cuerpecito tan pequeñito porque mi nena solo tiene 4 mesecitos. Mi niña!!!
100 veces haria este camino porque es increible sentir lo que siento y sé que es mejor todo lo que me espera, y ansiosa estoy porque llegue. Hoy miro a mi marido y veo a mi hija y si miro a mi hija veo a mi marido, es una sensación increible, como si ella ya me resultara familiar. Tal vez sea porque tengo su carita tatuada en mi mente y no me deja ver otra cosa. Ya solo tengo ojos para ella.
Espero abrazarte muy pronto, vida mia.